Durante casi dieciocho años, Perón vivió lejos de su país: Paraguay, Panamá, Venezuela, República Dominicana y, desde 1960, España, en Madrid.
Desde el exilio siguió conduciendo al movimiento con cartas, grabaciones y delegados. Recibió a dirigentes sindicales y políticos, trazó la estrategia para que el peronismo no se disolviera y escribió obras como La hora de los pueblos (1968), en la que pensó el destino de América Latina.
En 1964 intentó volver: el avión en que viajaba fue detenido en Brasil y debió regresar a España.
Mientras tanto, en la Argentina se sucedían gobiernos elegidos con el peronismo proscripto y gobiernos militares, sin resolver lo esencial: ningún gobierno podía ser legítimo si dejaba afuera a la mayoría.
Texto del Consejo Local Río Gallegos.